
Cuando a principio de septiembre de 2010, me dijeron que un grupo de voluntarios quería formar un grupo de teatro, no podía imaginar lo que, unos meses después, ha supuesto este taller para nuestros usuarios y para ellos mismos.
Ellos, todos, han conseguido un espacio dónde por encima del trabajo, del cariño que poco a poco se han ido cogiendo,... por encima de todo, se mima y se cuida un concepto que a veces se nos olvida con el día a día: el respeto a la persona por el hecho de serlo, independientemente de las capacidades que tenga cada uno (voluntario o usuario) de ellos. Por eso, hablamos de que nos prestamos apoyos y olvidamos palabras como caridad, pena,...
Me siento muy orgulloso de aportar mi granito de arena en esta vivencia y por eso les he pedido que compartan con nosotros lo que para ellos ha supuesto la aventura.
Luis Goñi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario